Para equipos que toman decisiones de producto o marketing basándose en lo que creen que los clientes quieren. Dos días para reemplazar suposiciones por evidencia de primera fuente.
Las decisiones de producto se basan en la intuición del equipo, no en datos de clientes reales.
Se lanzaron features o líneas de producto que nadie usó tanto como el equipo esperaba.
El equipo puede describir el producto pero no puede articular el problema real que resuelve.
Los clientes más fieles son difíciles de explicar — no queda claro qué los atrae exactamente.
Hay fricción entre lo que ventas promete y lo que producto construye.
El crecimiento se estancó y nadie tiene una hipótesis clara y fundamentada sobre por qué.
Casi todos los equipos creen que entienden a sus clientes. Tienen datos de uso, feedback de soporte, conversaciones de ventas. Y aún así, siguen tomando decisiones que no resuenan con las personas reales que pagan o usan el producto.
El problema es que la mayoría de esa información es de segunda mano, está filtrada por intermediarios, o responde a lo que los clientes dicen que quieren — no a lo que realmente necesitan. La brecha entre lo que alguien declara y lo que realmente valora es enorme, y sin metodología para detectarla, el equipo navega a ciegas.
Este taller usa la metodología de Jobs to be Done combinada con entrevistas estructuradas y síntesis colaborativa para ir a la raíz: cuál es el trabajo real que el cliente contrata al producto para que haga. Dos días para construir esa comprensión sobre evidencia, no sobre supuestos.
"El problema más caro no es construir mal. Es construir bien algo que nadie necesita."
¿Qué creemos saber de nuestros clientes? El equipo expone sus suposiciones actuales. El facilitador las registra sin juzgar — serán el punto de partida del contraste.
Qué es un job, cómo se identifica, por qué el producto que construyen no es el negocio en el que están. Casos reales de empresas que descubrieron su verdadero negocio al entender el trabajo del cliente.
Definición de perfiles a entrevistar, criterios de selección y guía de entrevista estructurada. El equipo aprende a formular preguntas que revelan comportamiento real, no intención declarada.
El equipo sale a hacer entrevistas con clientes reales (o se realizan de manera remota si se preparó previamente). Mínimo 6 entrevistas por grupo, en duplas de entrevistador + observador.
El equipo consolida los patrones que emergieron en las entrevistas. Identificación de jobs, dolores y ganancias recurrentes. Separación de lo que es señal de lo que es ruido.
Construcción colaborativa del mapa completo: jobs funcionales, emocionales y sociales. Jerarquización por frecuencia e intensidad. Identificación de los jobs más desatendidos por el mercado.
El equipo contrasta sus suposiciones originales con los hallazgos. ¿Qué cambió? ¿Qué hipótesis sobrevivieron? ¿Cuáles hay que tirar? Redacción de nuevas hipótesis con criterios de validación.
Cómo cambia el posicionamiento, qué features adquieren nueva prioridad, cómo reformular el mensaje de ventas. El facilitador guía la traducción de insights en decisiones.
Cada integrante del equipo define qué va a hacer diferente la próxima semana. El facilitador sintetiza los acuerdos del proceso.
Más de doce años conduciendo procesos de investigación de clientes en empresas de tecnología, consumo masivo y servicios financieros. Especializada en la metodología Jobs to be Done y en traducir insights cualitativos en decisiones de producto y posicionamiento. Ha acompañado a más de 40 equipos en Argentina, Chile, Colombia y España en procesos de descubrimiento que derivaron en pivots estratégicos o lanzamientos exitosos.